Juan José Padilla en la Feria de Jerez

Juan José PadillaLa última tarde de la Feria de Jerez se ha saldado con el triunfo de la terna, Enrique Ponce, Juan José Padilla y Alejandro Talavante, que han salido a hombros por la puerta grande, si bien el presidente ha concedido orejas sin ton ni son, muchas de ellas de auténtica verbena. Ah!!, y vuelta al ruedo al último de la tarde, del hierro de Núñez del Cuvillo.

Hay que destacar la tarde ofrecida por el local Padilla, sobre todo en el quinto, un astado muy encastado y con problemas por el pitón derecho con el que el jerezano se ha entregado a tumba abierta, cortándolelas dos orejas.

Enrique Ponce ha sabido sacarle partido a su primer toro, un noble pero manso astado de Núñez del Cuvillo, al que ha sometido con poderío en los primeros compases de la faena, haciéndose con él. Ha estado muy por encima, consiguiendo momento lucidos e importantes, aunque la oreja se antoja premio demasiado excesivo.

Sin fuerzas ha salido el cuarto, al que Ponce no ha podido bajarle la mano porque se caía el animal. Faena a media altura, sin emoción. Eso sí, muy plástica, como sabe hacer el valenciano. Le ha dado sus tiempos al toro y, sin obligarle, le ha cuajado algunos muletazos estimables pero sin apreturas. La oreja, inevitable…

Juan José Padilla se ha ajustado por verónicas y chicuelinas en su recibo al segundo de la tarde. Lástima que el toro no haya tenido ninguna fuerza. Empero hay que destacar el buen tercio de banderillas. Porque en la muleta sólo ha podido mostrar voluntad pero no ha habido faena alguna. Pero el presidente, increíble, le ha concedido la oreja.

Bien de verdad

Larga cambiada para recibir al quinto, así como un quite rematado de la misma guisa. Tras poner la plaza en pie en banderillas, se ha encontrado con un toro encastado, con mucho motor y un pitón derecho peligroso. Pero el Ciclón Padilla ha ido a por todas y se la ha jugado sin cuento alguno. Además, toreando al natural francamente bien, poniendo todo el torero y ligando las series por ese pitón con largura. Bien de verdad, a tumba abierta. Ha matado de dos intentos y si las anteriores fueron de una oreja, ésta fue de dos. Pero la faena ha tenido mucha, muchísima emoción y verdad.

Alejandro Talavante, a una semana de encerrarse con seis victorinos en Madrid, ha estado francamente bien ante el tercero, un toro que por el pitón derecho con guasa que se ha echado a los lomos, sin consecuencias, al subalterno Fernando José Plaza. El extremeño se la ha jugado, consiguiendo pasajes muy estimables. Faena de menos a mucho más. Oreja justa.

Al sexto, que ha quedado inédito con el capote, en cambio le ha construido una faena a más. Ha tenido material en su enemigo y ha toreado largo y con gusto por ambos pitones, estando muy entregado. Otra faena de altura rematada a la primera y dos orejas para salir a hombros con sus compañeros.